Los «Ordinals» de Bitcoin se han convertido en una forma novedosa de mejorar la funcionalidad y el uso de Bitcoin, la criptomoneda original. Al aprovechar la cadena de bloques de Bitcoin de una manera nueva e innovadora, los «Ordinals» aportan propuestas de valor únicas y contribuyen a revitalizar la comunidad de desarrolladores de Bitcoin.
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¿Qué son los ordinales de Bitcoin?
En términos sencillos, los «Bitcoin Ordinals» son objetos de colección digitales que se crean al inscribir contenido —como obras de arte o archivos multimedia— en satoshis individuales de la cadena de bloques de Bitcoin. Cada satoshi inscrito es único y puede poseerse, coleccionarse e intercambiarse como un token no fungible (NFT).
En términos técnicos, los ordinales son un sistema para asignar un número único a cada satoshi (sat) individual, que es la unidad más pequeña de Bitcoin, equivalente a 0,00000001 BTC. Este sistema de numeración permite identificar y rastrear sats específicos. Una vez que se pueden identificar y rastrear satoshis concretos, es posible «inscribir» datos como imágenes, vídeos o texto en satoshis individuales. Los datos inscritos se convierten en un artefacto digital único vinculado a ese satoshi concreto.
Los «Bitcoin Ordinals» se basan en la «teoría ordinal», que propuso una metodología para otorgar identidades individuales a los «sats» y permitir el seguimiento de su propiedad y transferencia en la red de Bitcoin.
¿Qué es la teoría de los ordinales de Bitcoin?
El concepto de «Bitcoin Ordinals» fue introducido por el programador y artista Casey Rodarmor en lo que él denominó «Teoría ordinal». La Teoría ordinal propone un sistema de ordenación lógica para asignar números «ordinales» únicos a cada satoshi, en función del orden en que se crearon en la cadena de bloques. Esto confiere a cada satoshi una identidad propia.
La idea fundamental es que, al numerar los satoshis, los usuarios pueden «inscribir» datos arbitrarios —como imágenes, vídeos, etc.— en satoshis concretos, asociando dichos datos a sus números ordinales. Estos datos inscritos se convierten, en la práctica, en un artefacto digital único o NFT en la cadena de bloques de Bitcoin.
Casey Rodarmor publicó por primera vez el documento técnico sobre la teoría de los ordinales en enero de 2023, en el que describía los detalles técnicos. Posteriormente, el 21 de enero de 2023, lanzó el protocolo Ordinals en la red principal de Bitcoin, acuñando la primera inscripción ordinal de la historia.
Este lanzamiento ha sido posible gracias a actualizaciones anteriores de Bitcoin, como Segwit en 2017 y Taproot en 2021, que aumentaron el tamaño de los bloques y la capacidad para almacenar datos arbitrarios en la cadena. Esto allanó el camino para incluir cargas de datos más grandes, como imágenes, directamente en las transacciones de Bitcoin.
¿Cómo funcionan los ordinales de Bitcoin?
Los «ordinales» de Bitcoin funcionan incorporando datos adicionales dentro de Transacciones con bitcoins. Estos datos incluyen el número ordinal, que es un identificador único asignado a cada satoshi. A cada satoshi se le asigna un número ordinal en función del orden en que se minó en la cadena de bloques de Bitcoin. Por ejemplo, al primer satoshi minado se le asigna el número ordinal 1, al segundo el 2, y así sucesivamente. Este sistema de numeración permite realizar un seguimiento y una transferencia únicos de cada satoshi, lo que los convierte en no fungibles (distinguibles entre sí).
Una vez numerados los satoshis, los usuarios pueden inscribir datos —como imágenes, vídeos, texto, etc.— en satoshis concretos, adjuntando dichos datos a los números ordinales que se les han asignado dentro de una transacción de Bitcoin. Los datos inscritos se convierten en un artefacto digital único, o NFT, vinculado a ese satoshi concreto en la cadena de bloques de Bitcoin.
El proceso técnico de inscripción consta de varias etapas:
- Preparación de datos: Los datos que se van a inscribir se convierten a formato hexadecimal, de modo que puedan interpretarse como un script de Taproot.
- Creación de scripts con Taproot: Los datos hexadecimales se integran en un script Taproot, que es un tipo de contrato inteligente ejecutable en la cadena de bloques de Bitcoin. Los scripts Taproot permiten establecer condiciones y operaciones complejas.
- Creación de transacciones: Se crean dos transacciones:
- Confirmar transacción: Esta transacción contiene una referencia hash al script de Taproot (sin revelar el script completo) y crea una salida de Taproot cuyas condiciones de gasto vienen definidas por el script.
- Mostrar transacción: Esta transacción utiliza la salida de la transacción de confirmación al revelar el script Taproot completo, lo que equivale a inscribir los datos en el satoshi.
- Transacciones en el sector de la radiodifusión: Las transacciones de «commit» y «reveal» se transmiten al mempool de la red de Bitcoin, a la espera de la confirmación de Mineros de Bitcoin.
- Minería y confirmación: Una vez que las transacciones se han minado y se han incluido en un bloque, la inscripción pasa a formar parte de forma permanente de la cadena de bloques de Bitcoin, y el satoshi inscrito se considera a partir de ese momento un «Ordinal».
Los factores clave que han hecho posible este proceso son Segwit (Segregated Witness) y Taproot. Introducido en 2017, Segwit aumentó el límite de tamaño de los bloques de 1 MB a 4 MB y separó los datos de las firmas de los datos de las transacciones, lo que permitió incluir más transacciones por bloque y excluir el peso de los datos de los testigos a la hora de calcular las comisiones. Activado en 2021, Taproot eliminó el límite de tamaño de los datos de testigo, lo que permitió incluir scripts más complejos en las transacciones e introdujo nuevas capacidades de scripting, como las firmas Schnorr y las abstracciones de árboles de Merkle.
¿En qué se diferencian los ordinales de Bitcoin de los NFT de Ethereum?
Similitudes
- Singularidad: Tanto los «Ordinals» de Bitcoin como los NFT de Ethereum están diseñados para representar activos digitales únicos, lo que garantiza que cada token sea distinto e irreemplazable.
- Trazabilidad: Ambos sistemas ofrecen historiales transparentes de la titularidad y las transacciones, lo que permite a los usuarios realizar un seguimiento de la procedencia y la transferencia de cada activo digital único en sus respectivas cadenas de bloques.
- Metadatos: Tanto los «Ordinals» de Bitcoin como los NFT de Ethereum pueden tener metadatos asociados. Estos metadatos aumentan su utilidad y su valor al proporcionar información adicional sobre el activo digital, como descripciones, atributos y enlaces a datos fuera de la cadena.
Diferencias
- Complejidad: La creación y gestión de NFT en Ethereum resulta más sencilla gracias a la compatibilidad integrada de la cadena de bloques con los contratos inteligentes y a un ecosistema bien desarrollado de herramientas y plataformas. Los «Bitcoin Ordinals», por su parte, funcionan directamente sobre el protocolo base de Bitcoin e implican un proceso más complejo de inscripción de datos en los satoshis.
- Método de almacenamiento: Los datos ordinales de Bitcoin (como imágenes o vídeos) se inscriben directamente en satoshis individuales y se almacenan de forma permanente en la cadena de bloques de Bitcoin. Esto garantiza que los datos sean inmutables y estén totalmente descentralizados. Los NFT de Ethereum suelen almacenar una referencia o metadatos en la cadena, mientras que los datos reales del activo suelen alojarse fuera de la cadena, en sistemas de almacenamiento descentralizados como IPFS o en servidores centralizados. Este enfoque reduce los requisitos de almacenamiento en la cadena, pero depende de soluciones externas de almacenamiento de datos.
- Funcionalidades de los contratos inteligentes: Los ordinales operan directamente sobre el protocolo de Bitcoin sin capas adicionales de contratos inteligentes. Este método carece de la programabilidad y la flexibilidad de los contratos inteligentes, lo que limita la capacidad de implementar funciones como regalías o actualizaciones de metadatos en la cadena, así como la integración con Finanzas descentralizadas (DeFi) protocolos.
¿Cuáles son las ventajas de los «Ordinals» de Bitcoin?
- Almacenamiento de datos en cadena: A diferencia de los NFT tradicionales, que almacenan los datos fuera de la cadena, los Ordinals graban los datos de forma directa y permanente en la cadena de bloques de Bitcoin, lo que garantiza una mayor inmutabilidad y reduce la dependencia de enlaces o almacenamiento externos.
- Seguridad: El hecho de aprovechar el sólido modelo de seguridad de la red Bitcoin garantiza que los Ordinals sean seguros y resistentes a la manipulación.
- Compatibilidad con la infraestructura de Bitcoin: Los ordinales son más compatibles con las carteras, las plataformas de intercambio y la infraestructura existentes de Bitcoin, lo que facilita su gestión y negociación, garantizando así la liquidez.
- Innovación: El desarrollo de Ordinals fomenta la innovación dentro del ecosistema de Bitcoin, lo que podría dar lugar a nuevas aplicaciones y casos de uso.
¿Cuáles son los inconvenientes de los «Ordinals» de Bitcoin?
- Problemas de escalabilidad: La cadena de bloques de Bitcoin no está optimizada para transacciones de alta frecuencia, lo que podría limitar la escalabilidad de los Ordinals. El aumento del interés y la adopción de los Ordinals podría provocar congestión en la red de Bitcoin, lo que podría incrementar las comisiones por transacción y los tiempos de procesamiento.
- Restricciones de tamaño: La cadena de bloques de Bitcoin tiene limitaciones de tamaño, lo que restringe la cantidad y la complejidad de los datos que pueden registrarse como «Ordinals», lo que podría limitar sus casos de uso.
- Funcionalidad sencilla: A diferencia de los NFT de Ethereum, los Ordinals no admiten contratos inteligentes, lo que limita su funcionalidad en ámbitos como el cobro automático de regalías pagos o interacciones avanzadas.
- Cuestiones medioambientales: Al igual que todas las transacciones con Bitcoin, la creación y el intercambio de Ordinals requieren una minería que consume mucha energía, lo que contribuye a la impacto medioambiental asociado a las cadenas de bloques basadas en la prueba de trabajo.
- Altos costes: El proceso de acuñación y transferencia de NFT ordinales de Bitcoin puede resultar costoso debido a la comisiones por transacción asociadas a la red de Bitcoin, lo que hace que resulten inaccesibles para algunos usuarios.





